Una ves leído el documento y las lecturas adicionales, en mi afán de querer buscar el deber ser, intente teorizar mis acciones, a través del discurso, y no describí detalladamente cada una de mis acciones, angustias, satisfacciones y traumas de mi practica docente.
Si bien es cierto que mi practica o mi ser comprometido con la misión de ser docente, tiene como premisa la de pensar, valorar, tener fe, crear, soñar y crear los cimientos de un proyecto de vida; cada una de mis acciones se ve permeada por mi forma de ver y aceptar mi entorno, en el afán de quererme entender, para poder hacerme entender con los demás.
El respeto a la identidad del alumno, de sus concepciones, su formación y manera de ser, debe estar acompañado del conocimientos de sus múltiples inteligencias, así como de los estilos de aprendizajes, en la diversidad de los grupos que nos permitirán poder no ser el comunicador, si no mas bien el facilitador de la comunicación, que coadyuvara en la aprehensión de los conocimientos, sabiendo navegar en el océano de las incertidumbres, con los archipiélagos de la certeza.
El léxico técnico empleado en los libros y la traducción misma al contexto de influencia del plantel, resulta difícil, y mucho mas traducirlo al código empleado por los alumnos, en mi caso convivo en todos los ámbitos con la juventud para poder aprender a utilizar sus códigos que haga la comunicación mas fluida y precisa.
Se hace necesario concebir la docencia como la oportunidad de construir, destruir y reconstruir ambientes, formular códigos, tesis, antitesis y síntesis, es el espacio moral que nos lleva al ocaso de las incertidumbres, que nos permite vislumbrar nuestra muerte y renacimiento diario, nos llena de angustias, satisfacciones, propósitos, esperanzas, fracasos, frustraciones, que formulan esos retos diarios en la necesidad de nuestros alumnos al encontrar respuestas y un rumbo a su existencia, con el agradecimiento exponencial, por las risas, lagrimas, rispidez es, odiosas admiraciones y certezas en la construcción de sus senderos.
En lo particular se me dificulta describir un momento, por que cada momento es diferente en esta sociedad en movimiento, y el pasado solo es referencia, el futuro no existe por que se convierte en el eterno hoy.
Por ultimo en la docencia debemos de rescatar el lado humano perdido por lo material-sistematizado en el exceso de contenidos y los maestros piensan en terminar sus programas olvidándose de lo esencial por lo urgente, el muchacho no solo debe acceder al conocimiento, debe cultivar valores personales y transversales, se debe desarrollar armónicamente en todas y cada una de sus características de ser humano.
lunes, 12 de octubre de 2009
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